Bolivia,iglesia,anglicana,episcopal,historia,fotos,doctrina

Iglesia Anglicana Episcopal de Bolivia


Ir al Contenido

Historia

Quienes Somos

BREVE HISTORIA DE LA IGLESIA ANGLICANA



El ministerio de la Iglesia Anglicana empezó en Bolivia en 1982, aunque el capitán Allen Gardiner, misionero laico y mártir anglicano, llegó a esta tierra en 1845. Su oferta de ministrar entre las indígenas fue rechazada por el gobierno. La Iglesia Anglicana forma parte del movimiento mun-dial de la Comunión Anglicana, y en si es hija espiritual de la Iglesia Evangélica Católica de Inglaterra. Crecía de una raíz antigua fundada en las islas británicas cuando llegaron los cristianos primitivos en el segundo siglo. No pertenecemos a la iglesia romana. La diócesis fue instituida en 1995 como miembro de la provincia del Cono Sur de América. Siendo nuestra raices muchas mas extensas como explicamos a continuación.

HISTORIA DE LA IGLESIA ANGLICANA

La Iglesia ha existido en Gran Bretaña desde los primeros siglos de la época cristiana. En el Concilio de Arles, en el año 314, participaron tres obispos británicos. Al llegar los invasores anglosajones en el siglo V, la iglesia fue confinada a las sierras de Gales e Irlanda. Un siglo más tarde, los anglosajones fueron evangelizados por monjes celtas de Irlanda y Escocia y por monjes italianos de Roma. El líder de los monjes romanos, Agustín, estableció la sede de Canterbury en el siglo VI. En el año 664 la rama celta aceptó la primacía de Canterbury y todos quedaron bajo la creciente autoridad del Obispo de Roma.

Antes del siglo XVI ya habían aparecido críticas por el estado de la iglesia, entre ellos el catedrático y párroco Juan Wycliff (1329-84). Wycliff sostuvo la superioridad absoluta de la Biblia sobre los pronunciamientos de la Iglesia en asuntos de fe y práctica. Insistió que cada hombre y mujer tenía el derecho de leer y oír las escrituras en su lengua madre. Wycliff produjo la primera traducción de la Biblia al inglés, la que sirvió de base a otra, hecha por Guillermo Tyndale en 1526, la que ayudó a preparar el terreno para una «revolución» espiritual en Inglaterra.

No es necesario hablar inglés para ser buen anglicano, ¡pero un poquito de latín ayuda! En documentos medievales se habla de la «Ecclesia Anglicana». Esta frase se parece tanto a «Iglesia Anglicana» que vale la pena notar que antes de la reforma era básicamente una designación geográfica de la rama de la Iglesia Católica Romana (la única en occidente) en Inglaterra y otras partes de las Islas Británicas. La existencia de la Iglesia Anglicana como una iglesia con su propio gobierno independiente comienza con la reforma, aunque doctrinas fundamentales como la Trinidad son anteriores a esta época. Recordemos que el cristianismo estaba presente en las islas británicas ya desde el siglo III.



LA REFORMA

Al llegar el siglo XVI, las Iglesias que estaban en comunión con Roma se habían alejado mucho de la sencillez y espiritualidad de la Iglesia Apostólica. La tremenda inquietud entre seres humanos sinceros con relación a este estado de cosas se cristalizó cuando el monje alemán, Martín Lutero, lanzó su desafío contra las corrupciones de la Iglesia Católica Romana en 1517.

Lutero había descubierto en la Biblia una verdad básica que la Iglesia había sepultado bajo un montón de tradiciones humanas. Era la doctrina de la justificación por la fe, según la cual el ser humano no puede obtener el perdón de sus pecados por sus propios esfuerzos. Según la postura teológica de los Reformadores, todo el aparato ritual de la Iglesia Medieval - tanto penitencias como peregrinaciones, ayunos, austeridades, absoluciones, misas, purgatorio, reliquias e indulgencias - era insuficiente como medio de reconciliar al ser humano con Dios. La reconciliación ya la había efectuado Dios mismo, actuando en Cristo. Dios acepta (justifica) al ser humano que está en Cristo. Queda entonces para el ser humano el aceptar al Salvador por fe, arrepintiéndose y sirviendo a su Señor en el poder del Espíritu Santo como expresión de su confianza y gratitud. Ver Artículos 10, 11, y 12 de los 39 Artículos. Este redescubrimiento creó nueva vida en la Iglesia. Brotó una gozosa libertad espiritual que no pudo ser contenida bajo las formas medievales. Trágicamente, el Papa y los Cardenales se resistieron a los cambios propuestos. Las Iglesias de Europa tuvieron que decidir entre la autoridad de Roma y la autoridad de la Biblia.

Cuando la ley que negaba la supremacía papal fue introducida por el rey en el parlamento en 1534, una gran mayoría estuvo a favor. Así había comenzado la Reforma de la Iglesia en Inglaterra.


En los siglos posteriores a la Reforma, la Iglesia Anglicana ha llegado a tener unos 70 millones de miembros en todas partes del mundo. Es más correcto hablar de la «Comunión Anglicana», una comunidad de 56 Iglesias autónomas o Provincias Eclesiásticas, entre las cuales, la Iglesia madre, la Iglesia de Inglaterra, es solamente un miembro. El Arzobispo de Canterbury no posee ninguna autoridad papal, pero su presidencia en la Conferencia de Lambeth, que reúne a los obispos cada 10 años, conserva la unidad básica de la Comunión. Ni el Arzobispo, ni la Conferencia de Lambeth, pueden imponer sus decisiones sobre las Iglesias locales. Lo mismo sucede con la Conferencia de Arzobispos y Obispos Primados que se reúne cada tres años y con el Consejo Consultivo Anglicano que también se reúne cada tres años. Ellos tienen, más bien, una autoridad moral y no ejecutivo.

Inevitablemente el espíritu de comprensión ha traído mucha diversidad a la Iglesia Anglicana. Al no forzar a sus fieles a una conformidad absoluta, el Anglicanismo pone su confianza en la autoridad del Espíritu Santo - «El os guiará a toda verdad» (Juan 16:13). El Libro de Oración Común y Los 39 Artículos de la Religión, protegen la Iglesia contra herejía, desorden, y anarquía, pero no se le quita al individuo el derecho y el deber de seguir su conciencia iluminada por el Espíritu y la Palabra. Su ideal es una fusión de disciplina corporativa y responsabilidad individual: creyentes que no sean esclavizados, ni por la ley, ni por la licencia.

Desde sus comienzos, el desafío anglicano ha sido:

"muéstrenos que hay algo claramente expuesto en la Sagradas Escrituras, que nosotros lo enseñamos y lo enseñaremos. Muéstrenos que hay algo, en nuestra enseñanza y practica, claramente contraria a la Sagradas Escrituras y lo abandonaremos. Poniendo nuestra confianza en la autoridad emanada de las Sagradas Escrituras y del Espíritu Santo, (Él os guiará a toda verdad - Juan 16:13), servimos al Señor."

LOS MOVIMIENTOS RENOVADORES EN LA IGLESIA

EL MOVIMIENTO EVANGELICO

El movimiento de Wesley comenzó a influenciar a muchos clérigos dentro de la Iglesia de Inglaterra. Estos clérigos comenzaron una predicación fogosa en un avivamiento espiritual lo que produjo una multiplicación de oficios en las parroquias; indujo nuevamente a tomar párrocos residentes e influyó más y más en la vida de la comunidad. Se celebraba el Oficio Diario públicamente; cosa que se pudiera comenzar y terminar el día con oración; además se organizaron reuniones de oración no sólo los domingos sino en días de semana. Algunos cultos durante la semana se celebraban en casas particulares, especialmente en lugares alejados de la iglesia parroquial.
Con este movimiento se popularizó el canto de himnos. Si bien al principio hubo muchos que se burlaron de esto, y, aunque el Libro de Oración no tiene previsto su uso, gradualmente se impusieron y fueron aceptados como parte integral del Oficio. Las congregaciones comenzaron a crecer y con ello también a restaurarse los templos. Pronto muchas iglesias parroquiales debieron ampliar sus edificios.

LA ESCUELA DOMINICAL

En esta época, a fines del siglo XVIII, se popularizaron por toda Inglaterra las "Escuelas Dominicales". El iniciador de este movimiento fue Roberto Raikes, de Gloucester. El objetivo de las mismas era enseñar a leer y escribir a los niños cuyos padres no podían enviarlos a la escuela, enseñarles la Biblia, llevarlos al Culto. Fue una institución creada para llenar un vacío en un sector de la sociedad que ha perdurado hasta nuestros días, por supuesto adaptándose a las circunstancias, pero siendo hoy el objetivo principal la educación cristiana de los niños y niñas.

LAS SOCIEDADES MISIONERAS

El siglo XIX vio mucha actividad misionera, de parte de anglicanos y otros. Dos sociedades anglicanos ya existían: la S.P.C.K. (Sociedad para la Promoción del Conocimiento Cristiano) y la S.P.G. (Sociedad para la Propagación del Evangelio) fundadas en 1698 y 1701. En 1799 se fundó la C.M.S. (Sociedad Misionera de la Iglesia) y en 1809 la C.M.J. (Sociedad Misionera para los Judíos) como resultado de la iniciativa de Carlos Simeon, Juan Venn y otros. En 1857 se fundó la U.M.C.A. (Misión Universitaria al Africa Central, ahora unida con la S.P.G. como la U.S.P.G., Sociedad Unida para la Propagación del Evangelio), en 1844, la Asociación Misionera para la Patagonia, posteriormente la S.A.M.S. (Sociedad Misionera para Sudamérica) y en 1924 la B.C.M.S. (Sociedad Misionera Bíblica de la Iglesia). Muchos anglicanos también fueron activos en sociedades interdenominacionales, como la Sociedad Bíblica.
Como resultado de la labor de los misioneros, la Iglesia Anglicana se extendió a todas partes del mundo, especialmente al Africa y a la India. Las Sociedades Misioneras eran sociedades totalmente independientes, pero hoy día trabajan en una relación mucha más estrecha con el sínodo de la Iglesia de Inglaterra, y, por supuesto con los obispos en los países donde trabajan.

EL MOVIMIENTO DE OXFORD

El siglo XIX vio muchos cambios en la Iglesia de Inglaterra. Había mucha actividad misionera, especialmente en el continente africano. Sin embargo, en Inglaterra misma, las distintas iglesias perdieron influencia frente a la industrialización y a nuevas formas de pensar. Algunos anglicanos vieron la solución en términos de un retorno a la vida de la iglesia antes de la reforma. Querían una iglesia independiente del estado, bajo la autoridad del episcopado. Este movimiento se conoce bajo varios nombres. Se llama "El Movimiento de Oxford" por el hecho de que su historia se remonta a un sermón predicado en esta ciudad, donde muchos de sus líderes importantes fueron docentes en la universidad. A veces se llama "El Movimiento Tractariano" porque se editó una seria importante de "tratados" para promover sus ideas. A veces se llama "El Movimiento Anglo-católico" o "El Movimiento Ritualista" por su deseo de volver a la iglesia de Roma y sus rituales. El líder principal del movimiento, John Henry Newman, intentó interpretar la doctrina de los 39 artículos, que normalmente se reconoce como un calvinismo moderado, de una manera coherente con la doctrina de la Iglesia Católica Romana, pero luego reconoció que esto no era posible. Dejó la Iglesia de Inglaterra y pasó a la Iglesia Romana, donde llegó a ser cardenal. Algunos lo siguieron, pero muchos otros quedaron en la Iglesia Anglicana. El movimiento de Oxford tuvo mucha influencia entre anglicanos dentro y fuera de Inglaterra, especialmente en Estados Unidos, y en Sudáfrica.
La Iglesia de Inglaterra conserva una gran variedad de expresiones, pero muchos de los conceptos y las costumbres, considerados hoy día como "típicamente anglicanos", fueron desconocidos desde la reforma hasta fines del siglo pasado. Entre ellos se puede notar el uso de términos como "misa" y "altar", el uso más común de la palabra "sacerdote" para referirse al ministro cristiano, el uso de liturgias parecidas a la misa y las vestimentas de la misa romana, el concepto de la Cena del Señor como un sacrificio que el hombre ofrece a Dios, plegarias por los difuntos, el sacramento reservado, y la aceptación posible de la autoridad del Papa en alguna forma.

EL MOVIMIENTO CARISMATICO

El movimiento carismático, a veces conocido como neo-pentecostalismo, o el movimiento de renovación, es un movimiento dentro de las iglesias establecidas que destaca enseñanzas y prácticas típicas de las iglesias pentecostales. Se hace énfasis en los dones del Espíritu Santo, como la profecía, la sanidad y el hablar en lenguas.
Este movimiento ha crecido mucho entre los anglicanos durante los últimos 30 años en todas partes del mundo, especialmente en Inglaterra, Estados Unidos y Sudáfrica. En la Argentina, se encuentra en todas las denominaciones, incluyendo la Iglesia Católica Romana. En nuestra Diócesis la influencia del movimiento se debe mucho a las visitas de miembros de SOMA (Sharing of Ministries Abroad, "Ministerios compartidos en ultramar") de la Iglesia Episcopal Norteamericana.
Los reformadores destacaron la obra santificadora del Espíritu Santo: el movimiento carismático y las iglesias pentecostales tienden a enfatizar los dones y el poder del Espíritu Santo.

EL LIBERALISMO

El liberalismo teológico, que llegó a ser muy importante en el siglo XIX, no tiene nada que ver con el "liberalismo" económico y político. No es realmente un movimiento, sino una manera de pensar asociada con la crítica de la Biblia, y algunos descubrimientos científicos.

En siglos anteriores, los judíos Ibn Ezra y Spinoza habían señalado problemas en el texto bíblico, y habían sugerido que (por ejemplo) Moisés no era el autor de todo el Pentateuco. En el siglo XIX, descubrimientos científicos, especialmente la teoría de la evolución de Darwin, combinaron con la crítica bíblica para producir un clima intelectual en el cual el cristianismo llegó a ser visto como solamente una religión entre otras, y no como una revelación única. En cuanto al Nuevo Testamento, Jesús fue visto como un hombre sobresaliente, pero meramente un hombre, no divino en el sentido tradicional.
En general, estas ideas fueron aceptadas en Alemania antes que en Gran Bretaña. Provocaron mucha controversia, pero para fines del siglo XIX fueron aceptadas en el ámbito universitario, y en la mayoría de los seminarios.

Home | Quienes Somos | Creemos | Iglesias | Articulos | Recursos | Contacto | Mapa del Sitio


Regresar al contenido | Regresar al menú principal